Sin fila
Cada cliente pide y paga desde su celular, y le avisamos por WhatsApp cuando está listo. La fila de la caja desaparece.
Tus clientes piden y pagan desde el celular. Vos cobrás antes de cocinar, nadie hace fila ni espera al mozo, y tus mesas rotan más rápido.
Cada cliente pide y paga desde su celular, y le avisamos por WhatsApp cuando está listo. La fila de la caja desaparece.
Piden apenas se sientan, y si necesitan algo lo piden con un toque. El mozo sabe qué mesa lo necesita y para qué.
Cada uno paga lo suyo con Mercado Pago o MODO. Nada de pedir la cuenta, dividirla ni esperar el posnet.
Sin esperar la carta, al mozo ni la cuenta, cada mesa se libera antes y entra otro grupo.
Lo que hace tu cliente desde el celular aparece al instante en el panel de tu local. Elegí quién mira y cómo atendés.
Tus clientes pagan desde el celular con Mercado Pago o con la app de su banco a través de MODO. El pedido entra a la cocina recién cuando el pago está aprobado, y la plata va a tu cuenta.
Elegí tu tipo de local arriba y bajá: vas a ver qué hace el cliente, qué pasa en la cocina o la barra, y qué ves vos en el panel.
Camila y Lucas se sientan en la Mesa 4, escanean con la cámara y la carta se abre en el navegador. Sin bajar ninguna app ni esperar a que les traigan la carta.
El pedido viaja directo a la cocina, ya cobrado, y sale impreso en tu comandera. Lucas se suma después y lo suyo va a su propia cuenta.
Y le dicen para qué: hielo, pan, servilletas. El mozo sabe qué mesa lo necesita antes de acercarse.
Desde el celular, o con el mozo y el monto justo en el posnet. La mesa queda lista para cerrar y rotar más rápido.
Así ve tu equipo las mesas: quién pidió, quién llamó al mozo y quién quiere pagar. Tocá una mesa.
Sofi llega a Café Ombú y, en vez de sumarse a la fila de la caja, escanea el QR del mostrador. Pone su nombre y se abre la carta, con fotos y precios.
Paga desde el celular y recién ahí el pedido #12 entra a la barra, ya cobrado, y sale impreso en tu comandera. Ella se sienta a esperar.
Cuando la barista lo marca como listo, a Sofi le llega: “¡Tu pedido #12 de Café Ombú está listo! Pasá a retirarlo 🔔”. Sin beepers ni números gritados.
Pasa por el mostrador y se lleva su flat white. La caja nunca tuvo fila.
Cada pedido entra pagado y vos lo movés: en preparación, listo, entregado. Al marcarlo listo, el aviso sale solo. Tocá un pedido.
Caro está bailando. Escanea el QR de la columna y elige sus tragos sin salir de la pista.
El pedido #FB95 entra pagado a la barra y se imprime ahí. Sin efectivo, sin fichas y sin vuelto.
Cuando pasa por la barra muestra el comprobante. El barman ve qué pagó y le sirve: no cobra ni da vuelto.
Caro desliza para confirmar el retiro. El comprobante se usa una sola vez: nadie retira dos veces con la misma captura.
Cada barra ve en vivo lo que se pagó y lo que falta retirar. Tocá un pedido.
Cada uno pide lo suyo desde la mesa, llama al mozo con un toque y paga su parte.
Pide y paga sin hacer la fila de la caja. Le avisamos por WhatsApp cuando está listo.
Pide desde la pista y retira mostrando su pantalla: comprobante de un solo uso.
Después de pagar, el cliente toca “Avisame por WhatsApp”. Cuando marcás el pedido como listo, le llega el aviso. No hay aparatos que se pierdan ni números que gritar.
A la cocina solo llega lo que ya está pagado. Se terminan los pedidos que se van sin pagar y las cuentas que no cierran.
Con Mercado Pago y MODO el cobro va directo a tu cuenta. Sin efectivo en la barra ni fila en la caja.
Cambiás precios, agregás platos o pausás lo que se terminó, y se actualiza al instante en todos los QR.
La compu de la caja y tu comandera térmica. Para cocina, cualquier tablet con navegador.
Desde Atajo, en un punto de venta propio, sin cargar cada pedido dos veces.
No. Atajo funciona en la compu que ya tenés en la caja e imprime las comandas en tu comandera térmica. Si querés una pantalla en cocina, sirve cualquier tablet o monitor con navegador.
No. Escanean el QR con la cámara y la carta se abre en el navegador del celular.
Con Mercado Pago o MODO: el cliente paga desde el celular y la plata va a tu cuenta. El pedido entra a cocina recién cuando el pago está aprobado.
En modo restaurante puede pagarle al mozo como siempre. En mostrador y barra el cobro es online, para que la fila no vuelva a aparecer.
Después de pagar, el cliente toca "Avisame por WhatsApp" y manda un mensaje con un código. Cuando marcás el pedido como listo, le llega "¡Tu pedido está listo! Pasá a retirarlo". Tu local no tiene que configurar nada.
Hoy seguís facturando como siempre. Estamos sumando la factura electrónica dentro de Atajo para que no tengas que cargar los pedidos dos veces.
Escribinos por WhatsApp. Vamos a tu local, vemos cómo trabajás y te mostramos Atajo funcionando con tu carta.